Los ojos del amanecer son los únicos que puden juzgar nuestra existencia,(...) detrás del alba siempre se esconde la noche; detrás de ella, mi vida.

30 de abril de 2009

Yee :D

Post Nº 100
Empecé a contar.

27 de abril de 2009

Sin palabras

Me quedo muda, si pienso en tu olor.

Nice to know you...

Y de la nada me dijiste: si no vienes a mi casa hoy, olvídate de mi.

Solo pensar en lo poco que vivimos se me achica el pecho, se me contrae el pulso y empiezo a delirar, la verdad... es que quiero confesar un par de verdades pero las palabras no son suficientes, no quiero darte más de mi tiempo y prefiero callarme todo lo que llevo adentro; quiero llorarte, por primera vez en mi vida. Pero ni las emociones me fluyen, mi memoria esta de mi lado y evita traerme de nuevo recuerdos que me inundarán de tristeza.

La vida nos cambió, los teléfonos rojos de ETB comenzaron a girar en un mundo paralelo que habíamos inventado los dos, con monedas de cien y de doscientos los minutos se hacían eternos con el sonido de tu voz; los atardeceres a punto de colapsar, las diez o quince monedas en mi bolsillo y la voz de tu madre detrás del aparato diciendo: un momento. Me cantaste dos o tres veces, y las nubes bajaron hasta mis pies y me elevaron sin oxigeno a la luna que nos conectaba. Tus ojos, tu mirada, tu cuerpo, tu voz, tus gestos, tu lengua, tu sonrisa, tus gritos, tus lágrimas, tus suplicas, tus putiadas, tus besos.

Tus mentiras.
Gracias, porque si no fuera por incubus y su canción, la nuestra. Mi vida no podría estar peor.

20 de abril de 2009

Púdrete!

-nunca tuvimos fechas para el amor- me dijo.

Y a mi que carajos me importa cuando lo único que haces es retomar letras que carcomen mis entrañas, que destruyen mis pensamientos y la moral que deje de construir hace cinco años; si, no tengo moral... porque a veces te apareces deambulando en mi mente, sobretodo cuando me devuelvo por un cigarro en una tarde nublada después de que el cielo ha llorado irremediablemente.

Como mis ojos.
Lloro porque te apoderaste absurdamente de mi cuerpo, porque me hiciste hacer y decir cosas que jamás pensé que haría... porque aún así y después de mucho tiempo sigues en mi cabeza, reclamándome cosas obsoletas y jodiendome como el fantasma que siempre fuiste en las noches amargas; que suplican volver.

No me negaré realidades, hay días en los que extraño tenerte; porque sé que contigo seré la persona que nunca he sido, porque contigo... se me acaba el firmamento y haces que volemos juntos a un paraíso lleno de color, sombras, mariposas y desinhibición. Palabras que flotan en mi lengua y un poco de alcohol, nuestro favorito... Y juntos danzaremos en la música intrigante sobre un par de pixeles que, si bien nunca existieron; fueron los que deseé por mucho tiempo.


Las yugulares sangran de solo pensarte.

Porque me transformaste, porque GRACIAS A TI, y POR TI... he dañado a mucha gente, he provocado lágrimas, suicidios, odios y traumas. Y si pudiera devolver el tiempo, lo haría con los ojos vendados. Te abofetearía tres veces y escupiría en tus ojos claros.

Lo acepto, me convertí en una más.

Llegué a amarte; sin medida. Así como las veinte-mil mujeres que tuviste, daba todo por ti... quise atravesar las fronteras, para así poder tenerte y suspirarte en tu cuerpo. Volverte real. Mirarte a la cara y besarte. Construir un mundo para los dos; porque tu, mejor que nadie sabes que estábamos predestinados.


Y te extraño jueputa!
Quiero escribir universos míticos contigo, quiero extasiarme con tus letras, quiero que domines mi cabeza una vez más, para poder así transcribir un libro y llorar de emoción en tu hombro. Pero me niego hacerlo; porque más que amarte, te odio.

Te odio por convertirme en algo que no soy, por cambiarme del cielo a la tierra y por girar mi mundo más rápido de lo normal.
Porque tus manos no son tus manos, sino las mías...
Porque debo excusas, porque me obligaste a morir en tu recuerdo... porque no fui yo. Por adorar sin medida, por transportarte a Chile, Perú, Venezuela, España, Argentina, México y Colombia. Por ser un CABRÓN.

Por no tener corazón y aún así... repartir amor en todo el puto mundo.
Porque eres un mentiroso de mierda. Y porque me hiciste a mi, una mitómana desenfrenada.


Puedes morirte las veces que quieras, yo ya no seré tu víctima LUIS FELIPE SARMIENTO ó Cortes, o como sea que te llames.
Púdrete en donde quiera que estés.

Dolor de cabeza y lagrimas enredadas en mi garganta

: : C a n i b a l i s m o : :

El lugar: Un callejón sin salida, semi-oscuro y silencioso
Lleno de cajas sucias, periódicos viejos, zapatos rotos y colillas desgastadas; todo ambientado herméticamente a marihuana pura.

La abracé por detrás, no importaba más; su nuca femenina apuntaba al cielo nubloso que nos acompañaba con humedad esa tarde; la besé… besé su piel erizada, suave y provocativa. El cielo se partió en mil pedazos, las nubes colapsaron, se difuminaron y en cuestión de segundos quedamos empapados de deseo en medio de la niebla, mojados de agonía entre la tela que rozaba nuestras pieles.
Inmóviles, cedimos poco a poco.
El oxigeno quedó acuestas, sobre las vértebras de nuestro cuerpo. Pasaron varios segundos después de imitar una reacción; sus manos encontraron las mías, se entrelazaron las falanges y las palmas suplicaban amor.
Silencio.

Su cuerpo se acercó al mío; su espalda acariciaba con ternura mi pecho mientras el sol se escondía, la luna se asomaba, y ella roznaba de sus labios y de su pelvis partículas indelebles de algo, que siendo hoy, desconozco.
Mágicamente su cuello se fue desdoblando lentamente hasta llegar a mi hombro, susurró algo inentendible cerca mi piel, se quebraron las ganas y la paciencia, luego suspiró: me besó, me sacudió bruscamente la columna vertebral saboreándome con desagrado, mordiéndome, probándome.
La voltee nervioso, tratando de buscar esos ojos negros y ambiguos que consumirían mi existencia, adornados de sus pestañas perfectas y sus cejas recién depiladas. No era ella.
Sus ojos buscaban ahora, algo en mi, completamente distinto a lo que le podía ofrecer. Me revisaba con sus manos la piel; intentando penetrarla con sus uñas color violeta, desgarrarla con exaspero, desesperada, como si necesitara algún órgano táctil, como mi corazón.
Hizo gestos voluptuosos y mi vida se congeló.

Con brusquedad me acorraló en la pared mohosa, me mordió de nuevo pero con rencor; mientras su lengua se posaba en sus labios cubiertos de sangre , rasgaba con habilidad la piel de mi torso con sus manos; grité… el dolor era inmenso, la anatomía de mi pecho estaba expuesta a la niebla que, densa como ella sola, clavaba en mis músculos pequeños alfileres de angustia, acariciaban mis fibras, las mismas que lloraban glóbulos rojos extensos por mi piel escuálida, ahora, expuesta a sus manos…
Con sus dedos, y aún apoyada en mi cuerpo, acarició lentamente mi pecho; volví a gritar, las lagrimas se derramaron solas por los pómulos pálidos que suplicaban volver.
Su mano se depositó en mis labios y con sus ojos me hizo entender que quejarme no serviría de nada, total, y nos encontrábamos los dos en un lugar un tanto confuso y solitario, acogidos por sombras y niebla; por agua evaporada, nitrógeno, alcohol, marihuana y suciedad.

Se me escapaba la vida de mis propias manos, mientras ella, con su rostro impregnado de placer, disfrutaba cada momento enervante y afligido que enfrentaba mi cuerpo.
Penetró son sus dedos mi ombligo, mientras con ansia revolvía todo mi interior, desesperada, como quien abre un regalo en navidad esperando encontrar su juguete deseado; llena de anhelo, deslizó su mano por entre mis costillas.
La peor sensación de mi vida se resbalaba y se escurría por todos mis nervios, se adentraba a mis huesos y retorcía mi torso.

Parpadeé
Se chasquearon los dedos
El mundo dio un giro


6 de la tarde.
-ooye, que estas haciendo?- dijo con un tono sensual y cuasi-susurrándome al oído, con su voz entrecortada que penetraba mis más tácitos deseos carnales.

El lugar: Un caminito no tan nítido, adornado de árboles y una calle solitaria; una esquina detrás de un poste y una luz que iluminaba el rostro y la blusa negra que forraba su figura.
Pequeñas matas que renacían de lombrices en el suelo, y la pared tapizada de hojas verdes que escondían su color en la noche.

El cielo, opaco con inclinaciones rojizas en el lomo de las montañas y la cúspide de las casas; la luna tímida se escondía detrás de las nubes grisáceas que acompañaban la tarde, todo mezclado con vainilla, una sonrisa… y un cigarro a medio encender.

-nada.- respondí
Sonrió.
Me acerqué a su cuerpo, detrás de los lentes la observé detenidamente; su piel emanaba partículas de olor, fui vulnerable. Se mojó los labios con su lengua, encontró mis manos, me empujó suavemente hacia su cuerpo. Estábamos tan cerca que los cíclopes se trasformaron en aire, el mismo oxígeno para cuatro pulmones.

Intentó besarme, retiré mi cuello.
Sonrió.
Cerré los ojos.
Mis manos detrás de sus muñecas, sobre la pared adornada de hojas verdes, deseos y calumnias; mi boca esperando el momento, las piernas entrelazadas en medio de la noche, en la mitad del camino; sobre la oscuridad.
Se mordió la comisura del labio inferior con delicadeza, la traté suave, como su piel; acariciándole las manos lentamente, perdiéndome en los relieves diminutos de sus yemas.Deslizó su lengua en mis labios, colapsé.

Aún tengo en los segmentos de mi piel partículas de vainilla, y en las minúsculas arrugas de mi frente, huellas dactilares con su nombre.
Rocé entonces mi legua en su piel, sobre sus labios, intercambiando la situación.

Contuvo la respiración con fuerza y sus músculos se aquietaron, le respiré en las mejillas mientras mi boca recorría parcialmente su cuello.
Suspiró.
-no, no- repitió varias veces.
-pero por qué?- repuse.
-porque luego me descontrolo…y … (…)-

Mi lengua detrás de su cuello, bajando lentamente, probando el tan aclamado sabor a vainilla de su dermis, llegando hasta los huesos que se asoman sobre la piel, en la noche, y su clavícula perfectamente alineada; emprendiendo el camino hacia su pecho.

Suspiró.
Me alejó.
Entonces.. no tuve otra opción que seducirla hasta el cansancio, hasta que el tiempo me la quitara de las manos.

16 de abril de 2009

14 de abril de 2009

Ready for take off…

Imback, desde universo lejano volví a una oscuridad obsoleta; donde juré pisar luz.

Es hora de caminar a oscuras, sin tu mano a mi lado ni tu olor reflejando mis pensamientos de deseo frustrado. Las nubes son menos densas que ayer; ya no llueve y yo con ansias de mojar los recuerdos que invaden mi mente.

Déjame llorar, déjame solo una vez... caminar por mi cuenta sin mirar atrás.

Que hoy te extraño más que nunca...

Y siempre serás la ciudad que me vio nacer y crecer.

8 de abril de 2009

PUTA

Quédate en silencio & no me jodas.
................... .Pensamientos HDP.

1 de abril de 2009

Cer - que - ra::

Te deslizaste a la vida, enjabonada de sueños y con los ojitos a medio abrir aclamabas un suspiro mientras el oxigeno penetraba tus pulmones prematuros.
Y te vi, a través de retratos, como los años se adjuntaban a tu piel; como los días transformaban tu sonrisa y como esa cara de niña con listón en el pelo, fue moldeándose hasta adquirir su forma particular; tus pestañas y los looks extravagantes que pasaron por tu cuerpo... me hicieron verme reflejada en tu sombra.

Esas discusiones absurdas que muchos años después vendríamos a tener las dos, se remontan a recuerdos vanos con lágrimas repentinas. Un perdón entre dientes, y un abrazo a la distancia.


Quiero verte envejecer con una sonrisa en tu cara, sin miedo a la muerte... y respaldando siempre tus ideales utópicos sobre la felicidad.
Te amo
Feliz cumpleaños mamá.