30 de mayo de 2009
28 de mayo de 2009
Mendieta
Déjame delinearte con mis dedos y desdibujarte sollozos entre labios, que hoy quiero soñar. Soñemos un mundo paralelo entre lo prohibido y lo caótico, un mundo donde nuestros cuerpos se fusionen con el calor de la noche.
En tus pestañas quedaron rezagos de ilusiones sin prosperar; y si te digo que te aborrezco, no escuches.
Son mentiras sordas para acallar pensamientos oblicuos.
27 de mayo de 2009
Canibalismo
HAY VARIAS MANERAS DE COMERSE A UNA PERSONA. Empezando porque debe ser diferente comerse a una mujer que comerse a un hombre. Yo he visto comer hombres, pero no mujeres. No se‚ si me gustara ver comer a una mujer alguna vez. Debe ser muy diferente. Lo que yo por mi parte conozco, son tres maneras de comerse a un hombre. Se puede partir en seis pedazos a la persona: cabeza, tronco, brazos, pelvis, muslos, piernas, incluyendo, claro esta, manos y pies. Sé que hay personas que parten a la persona en ocho pedazos, ya que les gusta sacar también las rodillas, el hueso redondo de las rodillas, recubierto con la única porción de carne roja que tiene el ser humano. La otra forma que conozco es comerse a la persona entera, así no más, a mordiscos lentos, comer un día hasta hartarse y meter el cuerpo al refrigerador y sacarlo al otro día para el desayuno, así. Como comerse un mango a mordiscos. Porque yo puedo decir que a mi antes me gustaba muchísimo el mango verde, y después vino esa moda de partir el mango en pedacitos y fue apenas hace como una semana que me vine a dar cuenta que los mangos
Los ojos, por ejemplo, que dizque son lo más exquisito, dicen que cuando la persona pasa de los 35, se endurecen y se agrian, ya no vale la pena comerlos.
He visto comerse a una persona de muchas maneras, pero lo que no he visto nunca es comerse a una persona viva. La gente que le gusta comer gente parece que le gusta más comerse a la gente viva, según lo que me han explicado, la carne sabe mucho mejor y eso de que le sangre corra a toda que dizque le da mucho activo a la cosa, lo que pasa es que comerse a alguien vivo es naturalmente algo complicado, de vez en cuando hace que se necesiten cuerdas y clavos y otros elementos, y si los que comen no son más de dos personas, una joven y la otra vieja, hacer tanta violencia se vuelve bastante dificultoso, así que se contentan con comerse a la persona muerta, claro que no hace mucho tiempo, no, recién muerta, y como el alma aunque haya mucha gente que no lo crea siempre le da muchísimo más sabor al cuerpo pues cuando el alma abandona el cuerpo, el cuerpo queda con menos sabor, y la persona que come no se soda tanto como si se estuviera comiendo una persona viva, pero si contenta, come silenciosamente y se contenta porque de todos modos esta llenando la barriga, y puede que hasta piense en el día que amanezcan de buenas y tengo oportunidad de comerse a alguien vivo, ese día será una gran día y puede que esté cerca, y a la persona que come se alegra pensando en eso.
Yo por mi parte hace ya como dos años, ¿o más de dos años?, que estoy viendo comer gente mínimo una vez por semana, y déjenme que les cuente lo que yo siento, bueno, claro que al principio se me descomponía el estomago y ondas así, pero ahora todo eso se me ha endurecido, fíjense, claro que no es que me guste ver como se comen a la gente, solo que uno ya soporta eso mejor, cuando ya se vuelve cosa de cada sábado uno ya ha clasificado ese hecho ente lo que se hace todas las semanas, entre lo que sería bueno no seguir haciendo pero va a tocar seguir haciéndolo hasta que se muera uno, hasta que se muera uno, Dios solo sabe cómo, pero ahora ni modo, nos tocó, mano, resultó que nosotros salimos escogidos
Por qué mejor no se dejan que piense en otra cosa. En películas, por ejemplo. No, no me gusta hablar de películas, yo tuve un tiempo en el que me la pasaba todo el tiempo hablando de películas, veía una persona, saludaba a un amigo y allí mismo le preguntaba que si había visto tal película, que si fue al teatro que si le gustó la onda, cosas así, y ya la gente me estaba poniendo apodos, peliculero. Teatrero, cosas así, apodos que no tenían nada que ver conmigo y que la gente también sabia que no tenían nada que ver conmigo, pero me los ponían para distinguirme, para que la gente estuviera avisada que si yo me les acercaba que salieran de mi lo más rápido posible, que me desligaran de una, porque con el Peliculero no se podía hablar, el Teatrero no habla otra cosa sino de cine, y si había una pelada que me gustaba a mí y ella salía corriendo sin siquiera conocerme, porque la gente de por acá ya no les gusta que uno les hable de cine, yo no se porqué si se ven mínimo dos películas a la semana, yo no se, van a cine como locos pero no les gusta que uno les hable de cine. Yo he conocido poquita dente que les gusta que uno les hable de cine. La otra vez conocí a Enrique, uno que le dicen El Lobo Feroz, que hasta por cierto estaba medio loco porque una novia que tuvo le salido vampira o algo así, y Enrique había quedado con la teja corrida de la impresión, y de un momento a otro le dio por hablar de cine, por hablar no, porque le hablaran mejor dicho, hasta que consiguió el teléfono de mi casa y me estaba llamando para que conversáramos de cina, si me invitó como dos veces al Isaacs póngase a ver, pero yo me lo tuve que desligar porque le tipo me cayó bien y a mi no me gusta andar de amucho con los tipos que me caen bien, no sea que los enrede bien feo con estas amistades peligrosas con las que yo ando. Pero con Enrique me pude echar mis buenas parladas, parlamos del man Corman, de lo que hizo Corman con Poe de eso que fue como un contrato al que Poe accedió porque no había modo de hacerlo de otra manera. Esas películas que Roger Corman hizo con algunos de los cuentos de Edgar Allan Poe. Esas películas que no tiene nada que ver con Poe, pero que perduran allí y si uno se las repite por quinta vez pues dice por quinta vez que son una belleza y ahora me acuerdo cuando yo estaba chiquito y que vi el corto de Los destinos fatales, me acuerdo que lo dieron en el Cervantes cuando todavía existía el Cervantes y era un corto de colores y de sangre y de pronto aparecía la cara de Vicent Price y en la otra vista una calavera del tamaño de la cara de Vicent Price llenaba la pantalla, y después era lo mimo con la cara de Peter Lorre y de Debra Paget, Debra Paget fue la que bailó desnuda en El Tigre de Bengala, como recuerdo esa imagen morada de Debra Paget subiendo las escaleras en Morella, esa imagen morada y negra, con esa cara que no podía ser otra cosa sino la maldad pura, la maldad puro con forma de mujer subiendo unas escaleras mientas la otra Debra Paget la esperaba arriba, arriba toda pureza toda belleza y toda candor esperando a su madre que e la maldad pura, yo apuesto que su Poe ve esa película ahora salta de alegría y se retuerce y llora pasito, sin que nadie se de cuenta, sin que nadie pueda presencia sus saltos de alegrías ni sus lloradas pasiticas; como hubiera escrito Poe si hubiera conocido el cine, eso es lo que me pregunto yo, que cosas hubiera escrito, digo, después de que ha entrado a una sala a la que después de una señal se le apagan las luces y entonces uno entra en ese sueño, en ese viaja colectivo de búsqueda de recuerdos que es el cine, qué es eso de que ya nadie habla, qué es eso de que si alguien habla todo el mundo dice chito u se la persona no obedece el chito pues todo el mundo se le va encima y si al otro día la policía viene e investiga y el administrador del teatro le explica como fue la cosa, el policía entiende u no se pueden llevar nadie a la cárcel, pero porque si al tipo ese se le fueron encima porque no se quiso callar después de que le dijeron chito, le dijeron chito porque la gente quería seguir viendo a Vicent Price convertirse primero en cera, después en cartón y después en vomito. Por y simple vomito. El señor Caldemar se convirtió en vomito después de haber estado años deteniendo la muerte, a la muerte que al final tiene que triunfar. “Una masa casi liquida de repugnante podredumbre” Escribió Poe.
Pero Croman lo volvió vómito, y fue la primera película de la historia del cine en donde un ser humano se vuelve vomito, vómito que no tiene nada que ver con Poe, pero Corman lo hizo, puso el nombre de Poe en mas de siente películas u la American International se encargo de pasearlas por debajo de cuerda por todos los cines del mundo y cuando ya Poe no le de mas a Corman pues Corman se olvida de Poe y no ha pasado nada, es bueno volver a leerlo pero nada mas, ya mi trabajo con usted quedó concluido y todo el mundo muy contento. Claro que después viene otro hombre y por allí pasa algunas noches en vela después de haber leído ciertos cuentos y entonces empieza a tramitas derechos de adaptación, entonces tendremos el gusto de ver nuevas cosas de Poe en la pantalla, en nuestro sueños, y tendremos el gusto de verlas cuantas veces podamos y ojalá que no cobre $8,80 por entrar a verlas, y si por si acaso yo viajo a Asturias y afuera hay como dos hembras que están espetando quien las entre a cine, si hacer todo lo que uno quiera con tal de que las entre a cine, pues entonces yo escojo la más chévere y me la entro, y cuando estemos sentado en las primeras filas y ella me empieza a meter los dedos por la bragueta, su yo puedo le cuento las cosas, le hablo un poquito de Edgar para que ella coja más la onda, y así y todo vemos la nueva adaptación que hace Fellini y Robert Wise, eso no se sabe. Cualquier persona. Cualquier persona puede hacerlo. El cine no es si no problema de tener cojones.
Esto fue lo que hablé con El Lobo Feroz antes de que no volviera a verlo. La ultima vez que me lo entonces andaba con sombrero blanco de tejano, y me vio pero no me saludó ni nada. Yo creo que ya está loco Mucha gente se esta enloqueciendo en estos días aquí en esta ciudad. Lo que pasa es que estamos pasando días difíciles, eso es lo que yo le digo a la gente apenas puedo. Pero que no se me pongan muy moscas que las cosas tiene que cambiar, eso es lo que les digo, mano, que las cosas cambian.
Ya que estaba hablando de cierta onda del cine y que por allí mencione a Asturias déjenme que les cuente de María, la pelada esa que yo conocí cuando estaba en cuarto de bachillerato y tenia catorce años y estudiaba en el San Luis pero todavía no conocía a Antígona. María tenia como 13 años, los senos como dos limoncitos y la cara sucia, de vez en cuando sucia de aleta, de ven en cuando sucia de carbón, de banano, de huevo duro, de barro, de cualquier cosa. Acerca de esto yo conversaba con María y le decía ¿tú te has mirado alguna vez en el espejo, cierto? Y ella me decía que si, que se había mirado en un espejo. Entonces yo le decía María y también has visto que mantenés con la cara sucia siempre, ¿sí o no María?. Y ella me decía sí me he dado cuenta que mantengo con la cara sucia, ni que uno fuera que, pero es que cono hace uno para que no le peguen, me decía María, si a uno lo ven con la cara sucia ninguno de eso señores le pegan a uno, Entonces ¿Qué les hacen? Le preguntaba yo después, y María me contestaba: nos dan una limosna, eso es mejor que le peguen a uno.
Pero después, me decía María, cuando ya uno esté vieja y no le inspire nada a nadie, inclusive cuando ya deje uno de ser niña, las cosas van a cambiar, de eso estoy segura mano, ya no va a valer de nada andar con la cara sucia. Le van a pegar a uno de todos modos. En una época que se nos está viniendo encima,
La primera vez que yo fui al Asturias conocí a María. Miacuerdo que fue una vez que me volé de clase de anatomía y por ahí derecho miacuerdo del viejo Pegaso que daba clase de anatomía, el Pegaso gordo, cabeziblanco, viejo, y esa misma tarde María mirándome al lado de la taquilla de Asturias y cuando compro la boleta le hembra con esos senos como limoncitos se me acerca y me dice ¿papito entramos?
A ni por esa época era la primera vez que me decían papito, mano, y claro que oigo eso y miro para todos lados pero sin fijar de mirar esos senos como limoncitos le digo sí como no, entremos y ella me dice entramos ¿sí?. Y yo le digo, sí claro como no, entremos y ella me mira a os ojos y me dice bueno y mirándome como bien abajo, como pro la barriga o más abajo creo yo, me dice bueno, entremos y yo le digo, si claro como no, entremos. Bueno ¿y la boleta? Me dice ella. Ah claro como no, la boleta.
Y voy y compro la otra boleta y entro con María a ver ¡Viva María! Y la Segunda de James Bond.
María era una niña de ojos pequeños y cejas muy arriba de los ojos, y la primera película que vio fue Retaguardia, que la vio cuando tenía 2 años. Cuando entró conmigo por primera vez nos hicimos en segunda fina en el lado izquierdo, con ella fue que yo aprendí que el cine se tiene que ver de bien cerquita y desde el lado izquierdo. Cuando entramos estaba en los cortos, esa tanda de cortos que dan es Asturias: todas las películas que van a dar en la semana. Dan de a dos películas diarias de lunes a viernes y un solo doble sábados y domingos, y no hay que olvidarse que los domingos hay matinal por la mañana, o sea que si uno va lunes le tiran 12 cortos. Y cómo le gustan los cortos a María me dijo papito que quiete cuando estaban dando el corto de Prófugo de su pasado y yo le digo no se mamita usted verá, como por tirar conocimiento y tal, y ella se me recostó en el compro como con qué delicia y me dijo papito tan lindo y yo le volvía decir mamita pero a lo mejor ella ni me oiría porque estaba bien apretada a mi bajándome una mano por la barriga y sintiéndome cómo la barriga se le llenaba de montañitas, que rico papito, decía ella cuando tocaba mis montañitas, ¿venimos el miércoles a ver Prófugos de su pasado? Me preguntó, y yo le dije claro mamita venimos, claro que iba a venir, claro que lo del examen de geometría lo arreglaba de cualquier manera, yo no se, pero el miércoles venía a verme acá con ella, no todo el mundo tiene la suerte de aprender todas las cosas importantes de la vida al lado de una pelada que le explica a uno mientras uno ve cine de lo mas fresco, díganme que mas se puede pedir. Tener una pelada al lado mientras ve cine. No hay nada mejor, eso s lo único.
Con María vi Prófugo de su pasado, vi La última carreta, El jardín del mal, Pistoleros al atardecer, Pacto de sangre, Motín a bordo, Cantando bajo la lluvia, Rio Bravo, El infierno es para lo héroes, Obsesión de venganza, El gran vals, Sangre y arena, Demetrio el gladiador, El cazador de frontera, todas esas cosas que ya no se ven más, ya hora cuando me despierto, cuando abro los ojos y soy consciente de que otro día empieza con Antígona, yo me quedo como dos horas acordándome de todo lo que vi en esos tiempos, y si me para por Lee Remick y si esa angustia me deposita en el esternón desde temprano y no me deja hasta que se acabe el día, esa angustia me jode es por Richard Widmark todo jodido y viejo, y yo viéndolo desde acá desde la oscuridad eterna al lado de María que agacha la cabeza bastante y me dice que siente papito y yo le digo muchas cosas María siento muchas cosas, y cuando la película se acaba ella me apretaba la mano y me hacía prometer que nunca la iba a olvidar, que si algún día yo dejaba de venir ella me iba a esperar a la puerta de Asturias hasta cuando yo viniera y que si dejaba de ir dos días ella me esperaba al otro día, hasta que yo viniera porque tenía que venir, yo tenía que ir y saludarla y comprarle la boleta y si yo no tenía plata ella conseguía papito, para que los dos entráramos a cine0, para que conversaremos sobre Liz Taylor y sobre Ava Gardner, tiene la boca igualitica a la de María ahora que miacuerdo.
Ahora debe tener 15 años. Yo no le he preguntado a nadie de los que van a Asturias pero se que todavía debe estar allá. Claro que ya no me espera. Claro que ya se ha dado cuenta que yo no voy a volver, claro. Pero ni más tonta que fuera ella no deja de ver cine. Hace diez años que va y se para todos los días al lado de la taquilla de Asturias, allí de bien cerca para que uno la pueda ver apenas compre la boleta, ¿cómo estará ahora?, ¿tendrá la cara sucia?, yo no sé. Yo sólo se que todavía esta diciendo ¿papito entramos? Y sé también que todavía la entran. Y que es feliz, aunque yo no haya vuelto por ella. Ella es feliz viendo cine y va a durar siglos con esa felicidad mano, quién no.
Ahora cuando yo me despierto y me baño y me desayuno y me visto y salgo por allí a andar, a encontrarme con gente, cuando recorro la sexta una y otra vez buscando gente y después paro al Colombia, y al conversatorio, al Berchmans, a todos esos sitios, subo al Club Campestre si alguien me invita me quedo por allá un sábado completo o si es de día de semana me voy a las dos u media al San Luis a esperar a que salga la gente y para que me hablen del colegio, de que van perdiendo materias, del ultimo profesor que resulto cacorro, de todo eso, ya ahora que mis días han cambiado, han cogido nuevos rumbos, ahora que yo pertenezco únicamente a una persona y para ella es que están mis días, pero aun así hay momentos en los que miacuerdo de todo eso, de lo que hacíamos ¿se acuerdan? De cuando fuimos a la finca de Miguel Ángel hace tres años y los tres días que pasamos con Florencia, con Martica, de cuando salíamos buen de mañana al río y si uno ya tenia novia pues llevaba a la novia en ancas y hacia correr el caballo para que ella chillara y se asustara y se prendiera de una duro, sin sentir las manos de ella así de suaves en la barriga de uno y después la llegada la rio, la desvestida, las mujeres debajo del chimimango, los hombres en el potrero del otro lado. Y uno se bañaba en el charco si el Charco estaba vacio y si había gente pues tocaba buscar otro charco porque uno nunca fue como los de san Fernando, Marquetalia y tal, que si no encontraban el charco vacía se agarraban por el Charco, si les contara que por ondas así hubo varios muertos.
Hace como quince días me fui solo una mañana, fui a recoger el bus a Santa Rosa y en el bus me encontré con Corredor que no iba para el Charo sino para el Puente, y que venía todo torcido, y me bajé en el Asombro y caminé solo hasta el Charco y en la mitad del camino me quite la camisa y hacia tiempos que no me quemaba y era bueno el sol. Pero ya no queda ni el untado de lo que era el Charco. Claro que la gente se sigue bañando y todavía le dicen el Charco, pero ya la corriente cogió por debajo de las rocas. El agua a duras penas le llega al ombligo. Cuando yo fue había unos pelados de por las fincas de por allí, tal vez de Berchmans, que jugaban futbol u después del primer tiempo se venían y se bañaban en lo que queda del Charco.
Miren, yo les mentí cuando les dije que había visto comer gente todas las semanas. Miran, es mentir. Sólo he visto comer a una persona, el 6 de febrero de 1870. Me tocó verla porque la cosa fue de afán. Se la comieron a mordiscos. Era Alberto Ruiz, el muchacho ese que se iba tanto a fiestas. Ese que un día se dios bala con unos policías en el Estando en una borrachera y no lo mataron. Yo sólo he visto comer a ese, a ninguno más.
Ahora si no les estoy mintiendo. Mentir no es bueno
1971
22 de mayo de 2009
Detrás de la sien.
Te quiero conmigo, en serio.
Te quiero a las 3 o a las cuatro, a las dos, las dos.
Te quiero en mis sueños, parpadeándome ilusiones atroces, reencarnando mis deseos más ingratos. Conspírame, respírame.
Hoy no soy más que un adiós.
y sigo esperando tu voz
20 de mayo de 2009
youGRRL
Tócame con tu mirada, mis ojos de nuevo.
7 de mayo de 2009
Hoy la vida se me va
Por un segundo, se coagulas mis ojos y la vida efímera se me escapa por detrás de las huellas dactilares de mi conciencia. Sigo siendo yo.
Los ojos parpadean despacio y la vista de opaca solo para verte a ti.
Mi mandíbula deja de estremecerse mientras siento como se derrite mi espina dorsal.
.
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Sigo siendo yo
Sigues siendo tú
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La vida se me va en un pestañear de ilusiones,
Las lágrimas ruedan por mis pómulos...
Sonrisas infinitas en un bosque de espantos.