Los ojos del amanecer son los únicos que puden juzgar nuestra existencia,(...) detrás del alba siempre se esconde la noche; detrás de ella, mi vida.

31 de enero de 2009

Im ok

*
último día del mes,
último pensamiento de la noche.

30 de enero de 2009

Archivando:

¿Una masa vigente?

Según José Ortega y Gasset, masa es todo aquel que no se valora a sí mismo- en bien o en mal- por razones especiales, sino que se siente “como todo el mundo”, y, sin embargo, no se angustia, se siente a salvo al saberse idéntico a los demás.[1] Es decir que cualquier hombre que no utiliza de modo apropiado su razonamiento para diferenciarse del montón, o aquel que se deja llevar por el inconsciente colectivo y que aparentemente es una cáscara vacía, pertenece a lo que Ortega y Gasset define como “masa”.

Se puede observar entonces que esta definición es un tanto displicente, ya que si nos contextualizamos en la época de José Ortega y Gasset (1930) la sociedad Americana y sobretodo la Europea estaba completamente vulnerable; sin embargo esto no fue un impedimento. Gracias a las guerras mundiales, el estilo de vida de los ciudadanos fue cambiando poco a poco, el capitalismo se fortaleció y trajo consigo el consumismo, la radio patrocinó las primeras experiencias masivas; y sucedieron muchas más situaciones que hicieron que la élite del momento (a la que pertenecía Ortega y Gasset) excluyera a la “plebe”, es decir al pueblo, por ser una “sociedad de masa”. No podemos mentirnos, a través de la historia siempre han estado presentes las clases sociales, no obstante nunca se había clasificado al hombre de esta manera.

De igual forma hay autores como Jesús Martín Barbero que están en pro del “hombre masa”, ya que, dice él, es una sociedad que genera la democracia moderna y que genera a su vez la cultura popular, y que patrocinar eso, es puramente positivo para el desarrollo de la misma.

Personalmente creo que cualquier persona puede ser “masa” si sigue sus instintos, pero no por eso va a carecer de sentido, o se va a volver del montón y dejará de ser un ente claramente racional; todos los seres humanos estamos en condiciones de reflexionar sobre nuestros actos. Comprar el último celular o vestirse a la moda, no nos hace menos y no nos convierte automáticamente en cáscaras huecas; como designa Ortega y Gasset.


Volviendo al principio, el hombre masa y la sociedad masa aparecen juntos después de la segunda guerra mundial; con este evento, llega la publicidad a la sociedad y los medios de comunicación masiva empiezan a envolver a la gente iletrada; todo es una mezcla perfecta, las preocupaciones se borran automáticamente de la mente de las personas y la gente que es consumida por los medios, incluyendo la misma publicidad, empieza a vivir en un mundo distinto al real y se construye de ese modo un estilo diferente de vida.

Un claro ejemplo de esto fue el histórico programa de radio de Orson Welles transmitido el 30 de octubre de 1938 donde las masas fuero protagónicas; fue algo inesperado, ese día Welles estaba preparándose para hacer una adaptación de La guerra de los mundos, una novela de ciencia ficción. Pero el público en vez de divertirse con la radionovela entró en pánico, la gente salía por la calles gritando que los alienígenas los habían invadido y que era el fin del mundo, se vio entonces que efectivamente la radio producía algo extraño en las masas; a lo mejor y fue la incredibilidad de la gente o el cinismo de los medios, de todos modos trascendió a la historia aquel suceso jocoso que evidenció el poder de los medios masivos.

Otro hecho histórico que involucró a las “masas” sucedió el 9 de abril de 1948 en Bogotá; después del asesinato de Jorge Eliecer Gaitán las emisoras fueron tomadas por liberales hostiles que incitaban al pueblo entero a salir a luchar, fue prácticamente por eso que ocurrió el Bogotazo.

Puede ser que el concepto de masa se haya tergiversado con el tiempo, a lo mejor y para Ortega y Gasset las masas dejaron de existir con el capitalismo moderno y el consumismo, o por el contrario se aumentaron en cantidades pero por defecto completamente segmentadas; a mi parecer las “masas” (como lo dije anteriormente) siempre han estado vigentes desde que existe la propiedad privada y el capital, sin embargo se han manifestado de distintas formas.

No importa cuánta tecnología haya, todos podemos llegar a ser masa si nos une algo en común, como por ejemplo: el deseo.

[1] Ortega y Gasset, José. (1930). La rebelión de las masas.

29 de enero de 2009

Flotemos

No me gustan los ácidos, a mi no me gusta mentir; miénteme... adoro los silencios rotundos llenos de escombros y zumbidos, aunque la oscuridad cautelosa guarde sigilosamente los recuerdos más sucios.

Deslízate entre las sombras a pasos lentos pero firmes, camíname entre hojas secas; entre las nubes.
De la mano, flotemos.

28 de enero de 2009

RainBow

Durmiendo en tu nube

27 de enero de 2009

Dejándote

Ya no hay velas derretidas ni silencios incómodos a la luz de la luna, ya no hay besos vertiginosos ni ángeles sin alas, ya no hay tres, ni cuatro; el reloj dejó de correr y el tiempo se me escapa por el medio de mis yugulares empapadas de recuerdos; que haré si no te tengo a vos?
Que haré si la noche me reclama a gritos un suspiro, si ya no conjugas con mis dedos... desearía de nuevo marcarte con mis huellas tu respingada figura, que aún en las tardes más efímeras me hace delirar; el espesor de tu cara y las manchas que dejaste en mi cuerpo retumban mis oídos cuando tacho tu nombre.

Perdóname por dejarte de lado amor,
Me has acompañado por tanto que hoy prefiero ignorarte, mi futuro no está contigo; así mañana te llore a chorros, nada volverá a ser como antes.

A mis letras y su tinta

Blog de notas:

Hay días en los que mi cabeza repudia cualquier sensación existente, hasta el mismo odio es expulsado de mi cuerpo sin compasión alguna.
He intentado regenerar los pensamientos que se conjugan con mi pecho, pero nada es lo suficientemente confortable que tus ojos; dime entonces, quién se va a deslizar tan ligero por entre tu cuerpo como lo hago yo?, quién le pondrá las tildes a tus cartas?, quién se va a esconder detrás de tu pelo y se perderá en tus manos? ... pude haber sido yo

Son en los momentos más vulnerables donde puedo detestar a Hegel y sus teorías cuánticas sobre la superación de la vida o a Nietzsche y sus pensamientos halógenos sobre un superhombre inexistente; son en los momentos más vulnerables en los que te deseo y daría cualquier cosa por volver a tu mano.
El equilibrio no existe porque no eres tu el que me hace bajar.

Gracias por hacer mi tiempo más valioso, ahora con tu ausencia aprecio cada exhalar que me diste, aprecio cada inhalar que con fuerzas retengo; para que no se esfume como tu recuerdo.

25 de enero de 2009

Me voy

métete, con mi vida, en mi maleta.

24 de enero de 2009

Lo complejo se haya en el silencio (version II)

Me desperté asustado, con un sudor helado en la espalda y escalofríos acumulados debajo de mi piel; me desperté aterrado, como si se me hubieran llevado la vida por delante, por entre mi pecho... atravesando sin piedad los músculos que protegen mi existencia; sin pensarlo dos veces me levanté de la cama y salí corriendo desnudo en busca de mis ilusiones… esas que se habían ido la noche anterior de mi cabeza.

La gente no entendía como un hombre en la mitad de la noche, corría empeloto por todas las calles y todos los rincones oscuros de la ciudad... No estaba claro, mis ojos borrosos en medio de la nada, corriendo sin rumbo fijo; seré perseguido por mi cobardía,? estaré persiguiendo mi valentía? Aún no sé que me depara... todo es tan confuso.

Me volví a despertar asustado. Momento, no me había levantado antes?...

Esta vez no estaba desnudo, esta vez estaba vacío por dentro; no sentir mi cuerpo respirar era como encerrarme a mi mismo en un viejo y fétido rincón de mis entrañas, no sentía mi corazón palpitar... ni siquiera mis pensamientos rebotaban causando eco en mi lucidez... era como una cascara de mandarina seca a punto de podrirse... intenté elevarme varias veces al punto de impacientarme; pasaron los segundos y después todo se hizo claro, los vellos de mi cuerpo empezaron a esconderse dentro de mi vacío cuerpo, la piel a desintegrarse, la ropa a esfumarse, y en menos de nada me convertí en muchas partículas de polvo; diminutas partículas que con el viajar del viento serían mi destino inhóspito. Colores, olores, sabores...
El mundo se pintó de gris y en un pestañear rutinario, las partículas diminutas pero excesivamente brillantes me devolvieron la vida. Estalló, estallé


Me volví a despertar, jueputa… qué es esto?... ya no tengo frio, ya no estoy vacío; y ahora..?
Intenté no pararme, ni pensar, ni salir corriendo, ni nada; solo escuchar... estaba a punto de morirme porque no le encontraba una solución a lo que me estaba sucediendo. Silencio absoluto. A lo mejor y ahora si es real, a lo mejor y todo fue un sueño, de un sueño, de un sueño... a lo mejor... mi garganta se abre a la par del segundero.
Un brazo sobre mi pecho. Una mano sobre mi mejilla.

Intento no voltear a ver con quien carajos comparto mi cama pero todo es inevitable; un pelo rojo cobrizo, ondulado, unas piernas desnudas color canela, una cintura esbelta, en posición fetal y con el entrecejo fruncido, acurrucada sobre mis hombros encorvando su cuerpo y totalmente descubierta, lo único que la cuida es su ropa interior de encajes y roja como su pelo, sus brazos descoordinados buscan una posición cómoda en donde puedan conciliar el sueño; volteo la mirada y hay ropa tirada en el suelo de mi cuarto, zapatos con tacón, una botella de vino vacía y una copa elegante rota por la mitad, colillas de cigarrillo sobre latas de cerveza y velas consumadas en la mesita de noche.
Movimiento leve, y escucho un quejido que sale de su boca. Carajo, ahora como me levanto de acá... no se quien soy, no se quien es, no sé que hace acá... para donde voy?. Pasaron unos cuantos minutos en silencio antes de percatar que entre más lento pestañeaba los recuerdos gráficos volverían a mi mente. Recuerdo... partículas indelebles, colores, olores, sabores… SU PIEL. Recuerdo, correr desnudo por las calles; su vientre. Recuerdo... mi vacío por dentro, mi sudor frio; sus gemidos. Recuerdo, la inmovilidad de mis músculos; sus uñas detrás de mi espalda, su boca, sus mordidas, sus lamidos, sus caricias... su cuerpo, su pelo.
El color gris de la noche.


Ahora todo tiene sentido, el amor de mi vida, mi más excitante pesadilla... estuvo conmigo toda la noche; mientras yo me perdía en su cuerpo... mi mente intentaba escapar de sus manos.
Da igual, prefiero morir en su silencio.

22 de enero de 2009

lo complejo se haya en el silencio

A veces quisiera tener un él. Una persona que incondicionalmente estuviera para mi, una persona vulnerable a mis palabras, una persona sensible a mis caricias; que rozándolo con mis pensamientos despertara sus más apasionados deseos, que me recordara por siempre; una persona que estuviera conmigo a cada momento, un él que estuviera dispuesto a vivir y sobretodo a morir por mi...
Pero lo corté, fui yo la que decidió dejarte de lado.

Si el amor fuera sencillo, si las cosas simplemente se pudieran regenerar, juro que haría hasta lo imposible por quererte como nunca; por adorarte y nunca dejarte... pero es complicado; estar dispuesto a luchar, a llorar, a resignarse y agachar la cabeza mientras la vida te pasa por encima,. Es una forma abrupta de tenerle coraje al sufrimiento...

Yo te quiero, aún.

Así no hayamos vivido cinco mil cosas cada día, muero por correr a tus brazos. No necesito escribirte poesía, lo complejo se haya en el silencio.
Necesito tus besos.

19 de enero de 2009

Inhibición

Me gustaría, solo de vez en cuando, cerrar los ojos y pasar la pagina sin dolor. Pero nada sirve cuando el amor se interpone.
Creo que me jode más no poder entenderte e intentar complacerte.

Quién va lidiar conmigo entonces?

18 de enero de 2009

Bat

“En serio no aguanta que usted se pierda así”, mi cabeza repetía una y otra vez mientras mis ojos borrosamente parpadeaban a la deriva; fue cuando ...
cayó la primera gota salina sobre mis mejillas rozando cada pensamiento abstracto del pasado.


Por favor devolvamos el tiempo.
Quiero estar en tus brazos de nuevo.

17 de enero de 2009

TripTripTrip

Se despertó a las 3 de la mañana, sudoroso y con ganas de expoliarse el mismo.
Quería ahorcarse con su propio oxígeno, quería abrirse en dos; sus pensamientos eran tan absurdamente estúpidos que no podía dejar de lado el hecho de especular sobre una muerte segura. Puso sus pies en el piso, se abrochó el pantalón, escudriñó en sus entrañas, se metió en la tela de la primera camisa que encontró y salió a caminar.

Estaba en el vientre de algún ser indeleble que había gravado en su piel sensaciones de aversión y furor; la vida era un contra-decir, un ir y venir. Cada madrugada se levantaba con una mente distinta, cada noche se acostaba con una vida ajena. El silencio, siendo luna... lo acompañaba en su espina dorsal.
Él no era más que algo impreciso.

Bajó las escaleras y se encontró con su rostro; el antiguo espejo que me regaló mamá... se dijo para sí. Pensó que al igual que sus recuerdos, la noche iba estar fría y húmeda, así que se colgó al hombro un abrigo viejo y emprendió la búsqueda a lo inexplicable. Sabía que para la noche siguiente regresaría sangrando por los oídos y caminando más despacio de lo normal.

Al abrir la puerta, los sollozos de su almohada recorren su torso. El tiempo se acelera.. las nubes hacen de las calles un monto gelatinoso; corceles, juntas directivas, zapatos rotos y colillas a medio consumir; charcos congelados. Lagrimas imprevistas, lentes sin vida
“another day.. just believe”

Los cabellos nublan su vista, sus músculos se entumecen lentamente.

Jueputa no respire, tengalo.
Mire pal techo chino huevón.



Al fin y al cabo, los malos viajes no son tan malos.

Angel

Y mientras se muerde el labio con fuerza, escucha detrás de sus oídos “just believe… just breathe”; y cada vez que le remueven adentro y le joden el pasado, él solo comprime sus dientes y llora en silencio,… pero con rabia.
Esta vez fue distinto, porque al volver comprendió crudamente que estaba solo, que aunque caminara y tropezara mil veces con rostros distintos, estaba más solo que nunca. Mientras se sentaba asfixiado por los aromas juveniles, escuchaba su conciencia reprimiéndole y alegándole por todo lo existente.

No bastaba una bala en su pecho, el peso de su espalda contaba como todo, las apuñaladas, las abofeteadas, las escupidas, los disparos, las heridas, todo.

Solo en la penumbra más asquerosa de su interior, se consideró; y mientras despertaba por primera vez en la esquina de un viejo bar… desconsolado se arreglaba con lo que podía y se disponía a comprar una cerveza.
–Claro, se estaba considerando-.

Jugando con la espuma de la bebida y los disparates que rondaban por su cabeza se recostó sobre la barra, y pensó en su futuro; en la poca vida que le quedaba; no era adecuado ser conciso, no en ese momento, porque raramente, él ya no sabía para donde coger.
Y de nuevo “just breathe”, la voz que esa repugnante mujer le hacía mortificarse. De nuevo “just believe”, entonces todo pasó en un efímero instante, disgustado pegó un salto en la silla mientras se enojaba consigo gritó a los cielos: – que crea en qué!?.

La vida le había hecho una perfecta jugada, porque mientras se mataba lentamente, en la entrada del viejo bar estaba su ángel… la mismita de los sueños imprecisos, la que lo hacía despertar con sudor en la frente. Esa!, Esa… la que una vez le dijo que lo amaba, y otra lo mató a mordiscos, la misma que ahora se pasa la lengua por entre sus labios rojos y lo mira con indecencia pensando no-se-que-cosas; la mujer de piel canela que lo espera en la entrada.
El sigiloso y perturbado intenta no parpadear para no perderse semejante belleza, el tiempo se vuelve más lento, y completamente quieto se percata de cualquier movimiento de la figura femenina,… mete su mano al bolsillo, saca de su cajetilla un cigarrillo, se lo acerca a la boca y espera que el tiempo pase… prende su cigarro, y espera que el tiempo pase.
Su mirada se le ha perdido, pero la de él no; sigue inmovil
- Jóen, son dojemil peso’. –

y él sigue intacto. No se cambia por nadie, el momento es perfecto, su vida ha tomado otro rumbo… Sin poderlo explicar, ninguno de los dos. El amor los unió solo una noche, y hoy es el día que le agradece rotundamente a su ángel por darle ánimos para seguir… Amando.

Higueras

Tengo los párpados brotados por la inefable sencillez del insomnio al que tu recuerdo me incita.

Y al pasar la noche me despierto con las primeras luces enloquecedoras del día que cegan mis ojos en el reflejo de tu cuerpo. Eres tú la primera imagen que se forma en el entendimiento cuando me despierto. Son tus ojos, almidonados con mis quereres, los que se me presentan con el llegar del nuevo día que transcurrirá, como todos, albergando en mi paciencia a tu ausencia, tan presente como los besos que te voy mandando en cada letra, en cada suspiro, y con las caricias de mis manos sobre tu piel, que a su vez se imagina a tus fuertes manos balanceándose sobre mis dedos.

Tus imágenes se van convirtiendo en vitaminas para la espera. Tu recuerdo es el licor con el que me voy volviendo loco… y tus brazos son el albergue en el que se encuentran mi corazón y mi estómago.
Te renombro con cada palpitar y te observo, desde la lejanía cada que me repito la palabra vivir. Los días, estos tortuosos y mentirosos días, no se me reservan para mí ni un pedacito de gloria. Cada que me dispongo a discutir con mi impaciencia y mi inanición, me encuentro con la miserable desfachatez de una nueva mala nueva. Enciendo entonces la vela de la esperanza, pero la esperma caliente se va confundiendo entre la inhóspita hierba que me convida a vivir, sin esperanza. Sin esperar.

Retorno a las disquisiciones salúbricas sobre mi estado de condolencia y sólo encuentro la intolerancia de mi pensamiento incesante que, perdiendo, vuelve a centrarse en mi clara necesidad de verte, para seguir pensándote. Tomo un café y vuelvo a caer en la certeza de tus ojos oscuramente claros, casi clarividentes. Destapo con sumisión y sigilo una cerveza y me recreo en una cinta de video que te proyecta en la pared de mis sueños, aun cuando yo no me aparezca en tu dormitar. Me echo de más cuando te echo de menos.

Me desplazo por las letras sagradas y profanas de la muerte, y me siento como un grito paseándose por la ronca voz de la puerca vid de un juego de ajedrez.
Abro con delicadeza un sobre de azúcar para endulzar mi lengua que a veces parece enlodarse con la hiel de mi corazón sin ti. Me endulzo cruelmente con la melancólica presencia de tu paciencia impaciente, sin carne roja en el trópico.
Prendo un cigarrillo con la clarividencia casi irrefutable de la muerte que acompaña ahora a ese poeta. Retumban en mis oídos malsanos las voces minúsculas de dos niños casi blindados de la barbarie y cantando Sócrates mientras frías gotitas envainan su cuerpecito juguetón que parece no equilibrar las consecuencias y parece nadar por encima de la nada, empedrándose en el interior de nuevos fracasos risueños.

Y tú sigues a mi lado. En cada almuerzo catastrófico, en cada nota desconocida de una vieja canción conocida. Sigues en cada hielo que desaparece entre el amarillento morir de un whisky. Sigues presente en cada estruendosa lata de cerveza y en cada penetrable invitación a un vino. Sigues presente en la sudadera de un colegio rural que no suda. Sigues presente en el maullar de un gato negro y en el escape de un perro manso. Sigues tan presente en mi mente, como tu ausencia con licencia. Si te despegas, me abandonaré a cada poro de tu cuerpo y a cada cáliz del misterio.

En medio de la cuerda locura -que no me cura- de tu ausencia.
Tomado de aca

15 de enero de 2009

Y se contaban 2 meses

nunca super contar, y menos si algún rastro de alcohol dominaba mi mente.
perdóname por no limpiar bien mis gafas y por llorarte a destiempo; la verdad es simple... te quiero tanto que creo que se me es indispensable saber que estás conmigo.

o si no, de que vale todo esto?

Respóndeme tu

14 de enero de 2009

You know we can

YAll you need is love.Y

13 de enero de 2009

Ok go. (Ok no)

Listo, soy yo la que no se da cuenta de las cosas; porque me cierro a la vida y a mi misma, porque ando entrelazada con burbujas de helio y nubes llenas de confeti, porque vivo en un arcoíris... ok no.
Empiezo de nuevo: hace falta algo, hace falta... sentirme querida por alguien; y es que es tan jodido sentir!, es tan jodido ver como se me en-nuda la garganta y se me dilatan las pupilas cada vez que cruzas despacio por mi cabeza... la verdad, no se que hacer.


La inmunidad se apiada de mí para dejar a la negligencia lo que mi cabeza no puede pensar, es simple: me jode muchísimo luchar conmigo misma, con la realidad absurda que me acoge por las mañanas... lucho una fantasía con ganas de realidad. Lucho por ella contra él, contra las secuelas de un amor pasado que estoy dispuesta a pisotear, lucho contra el mundo, contra mi mamá, contra el tiempo, el calor, los besos, el deseo, las ganas... contra todo lo que existe.

Para que?, si recibo menos de la mitad. Si ni siquiera puedes dejarlo a un lado mientras estas vinculada conmigo. A lo mejor y nada debió ser tan trascendente.

Siento que muero, que tu indiferencia no hace más que abofetearme cuando se le da la puta gana, y acá sigo... escribiéndole al recuerdo sumiso de una ventana pixelada, de unos ojos dispersos, de unos labios secos, del tormento cauteloso de su llanto, de mis ridículos pensamientos de abandono, de mis suplicas.
Aun no me entiendo como no puedo dejar atrás un capitulo que terminó sin iniciar, aún no entiendo porque me siento tan culpable... porque te lloro sin razón.
OKNO.

Rebobino, releo. Taición?, venganza?; cuándo pasó todo que ni me di cuenta?... en un parpadeo (después de que el te observa y yo me carcomo) lo que construimos a punta de ilusiones se desmorono en mis manos, y es que duele más ver como se cae una torre de ilusiones a sentir el pasado acuestas, a sentir el miedo enfermizo del futuro.

Fusionémonos:
dejé mucho por detrás persiguiendo la idea utópica de un nosotras; me olvidé del mundo entero solo por estar contigo, y lo hice con gusto. Entregué lo que más pude, te quise con fuerza; te lloré con ganas, te besé como nunca y aprendí a sentir más de la cuenta, aprendí a valorar un escalofrío y una mirada con síntomas de provocación.

Leerte me duele.

Pero me duele más darme cuenta que las cosas no fueron como las ví, sentirme traicionada y defraudada porque por más que te diga lo mucho que me jode. . . lo haces; por qué yo si pude dejarlo atrás?. Por qué a mi no me importó dejarlo de lado? Por qué? Por qué?... porque una relación de ocho meses no se compara con una de dos años.
Entonces no me niegues que lo quieres.
Okno.

No me consta nada.


Ni siquiera si esto fue suficientemente real para llorarte de nuevo, ando tan vulnerable a tus actos... que no sé como reaccionar, he pensado en dejarme... en ser instintiva y en un arranque irme y dejar todo de lado... porque hay momentos en los que la insuficiencia te llena y nada es válido. Ni siquiera la pena.
Okno.

Sigo leyéndote.

A mi si se me cayó Babilonia, Egipto, Australia y Ámsterdam con su libertad sexual... encima y sin embargo me tomó tiempo entender que “no me puedes ofrecer más”. Porque el conformismo siempre estará sobre cualquier otra cosa, porque para mí las ilusiones valen de más y lo evidente lo ignoro para hacerme indiferente. Para quererte como te quise; . . . y es que sí, no me di cuenta.
Odio leerte justificado.


Continúo

De la prisa solo queda el cansancio?. Espero que con esa cursiva no te refieras a lo que pasó vorazmente sobre nuestros labios,. .porque el orgullo no es más que una sonrisa ansiosa, y así ando... sonriendo con la adrenalina en la sangre después de unos tres minutos en la montaña rusa. Me agito, pero no me canso. Te cansaste tu?. (abre los ojos a lo que ha quedado, hay una gran parte de mi cuerpo que sigue dispuesto a..) OKNO.


Te he mentido con color, pero aún no se muy bien que dije o hice... y me encabrona leer eso de tus dedos, porque siento que he sido lo mas honesta en mucho tiempo y que lo único que hago es demostrarte todo lo que siento con hechos concisos.

DA IGUAL.

Valió la pena, cada gota de sal derramada en tus mejillas, porque después venía una sonrisa. Porque después venía un beso, una caricia; después se sobreentendía las ganas y el cariño que nos teníamos la una a la otra. Lo que no valió, fueron los desgastes absurdos, la espera, los detalles que nunca llegaron y el tiempo sigiloso que entre nube y nube se deslizaba despacio hasta invadir mis sueños. No valió lo que hice y dejé de hacer, las llegadas tardes a mi casa, las peleas con mi mamá, los diez mil pesos en taxi y las puteadas con sabor a noche. AHÍ quedaron los riesgos que estábamos tan dispuestas a correr; date cuenta de una puta vez que no diste ni la mitad de lo que yo dí y estuve dispuesta a dar.

Que preferías decirme “se me pasó”, o “en serio no puedo”... cuando yo intentaba hacer lo imposible para verte. Son cosas que aún me pesan.
Y me pesan más, cuando me doy cuenta que con un Te quiero logras nublarme un poco la mente, que con un Te adoro puedes hacerme ignorar el dolor que consumió mis entrañas y con un Te amo me haces olvidar de todo, del mundo y hasta de mi misma.
Pero muy rara vez lo hiciste.

Porque siempre pensaste que no podías dar más, que no podías sanarme y menos mantenerme en equilibrio, que lidiar con mis bajonazos era jodido, y que las cosas TENÍAN que dejarse así porque preferías evitarme MI sufrimiento.

JUEPUTA!
Okno.

Preferiste evitar... COMO SIEMPRE, y yo preferí caminar lento con lagrimas en mis ojos, esperando que salieras corriendo en busca de un abrazo, que me giraras con fuerza, me limpiaras las mejillas y me dieras muchos besos mientras tus palabras se enredaban en mi cuerpo. Esperé a que me tomaras de la mano al menos. O a que me gritaras desde la esquina; esperé de último un mensaje de texto mientras me alejaba. . . pero no.
Te conformaste a verme escurrida por mi propio llanto desde tu balcón y tuviste el coraje de esconderte mientras volteaba a buscarte.

Okno
Pero me dolió como un hijueputas.


Lo siento si te rompí en dos, pero es evidente que lo que sentí yo no se compara con absolutamente nada. Quebrantarse silenciosamente es el castigo más duro por el que me ha tocado pasar.
Y lo peor es que detesto necesitarte.

11 de enero de 2009

Se sobreentiende

que he malgastado mi cabeza últimamente y que he desperdiciado lágrimas sin motivo alguno, se sobreentiende que las cosas no fluyeron como esperé y que la luna amarilla de la noche anterior amaneció despedazada en mi balcón; supongo que era la única que podía unirnos, así por cuestiones irrelevantes no la miraras todas las noches.

Se sobreentiende que me arrepiento, y que no quiero mirar atrás; que se me en-nuda la garganta de solo pensar todas las cosas que hice y dejé de hacer, todo lo que dejé a un lado por estar de tu mano.

Se sobreentiende que el rojo perdió su intensidad, y yo... el cariño que juré tenerte.

Espejos invisibles

Cierro los ojos y te veo, a milímetros de mi espalda desnuda agonizando por el deseo.
No nos une más; de noche te veo por entre mis ojos, testigos de los secretos inicuos que esconde tu boca. Me observas, suspiras, mueres, renaces; vives.
En un mundo absurdo de almas y sueños, donde las lágrimas se evaporan antes de caer, donde rozarnos no existe.

Desliza tu sudor por el mío, inhala y estremece tu cuerpo.
Así entenderás que lo que nos aísla no es más que un espejo; y para entonces, espérame, pues ya habré encontrado solución al romperte sin quebrarte.

Mi cuarto y último suicidio.

mañana empezaré mi año nuevo con cosas muy bonitas, lo prometo.
y no romperé la promesa, lo juro.