A lo mejor y me estoy arriesgando a perderlo todo… a llorarte, a odiarte y quedarme vacía; pero prefiero caminar al borde del abismo, ahogarme en mis recuerdos y subirme a la montaña rusa hasta más no poder con las nauseas.
Confieso que me hice muchas promesas antes de aferrarme a tu mano, pero nada es suficiente, ni siquiera prometerme la luna, cuando después de un beso tuyo comienzo a decaer (...); los sollozos de fondo son la consecuencia a las lágrimas derramadas, al sufrimiento acumulado y la impotencia de no poder robarte un beso después de una caricia, después de una mirada... o después de la noche.
Quisiera evitarme muchas cosas, quisiera cambiar el rumbo de nuestra existencia, quisiera ser el destino de tu mano... para que así ya no tengamos excusas de un desdén sin medida.
Perdámonos en el baño y amémonos debajo de la cama, que si te doy la razón y mi corazón explota es porque esperé a que entendieras que mi prioridad eres tú.
1 comentario:
Feliz Navidad.
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