Detrás de una sonrisa perfecta, unos ojos pardos escondidos en unas cejas pobladas y un pelo desordenado, está una canción que incentiva cualquier tipo de pensamientos en mi interior; un suspiro a medio entregar, atrapado por la comisura de mis labios y deahogado sobre mis dientes... es la secuela tácita si imagino que me miras.
Jamás me había sentido tan vulnerable en los brazos de un hombre, jamás había soñado despierta tantas veces y sobretodo, nunca había desgastado mis tímpanos repitiendo una y otra vez la misma sinfonía; nunca creí ser tan frágil como para sonreírle a tu silueta difusa extendida sobre los pixeles de mi pupila. . . ni a pensarte de corrido asfixiándome con los tonos de tu voz.
No quiero escribirte mucho, pero tampoco quiero dejarte inconcluso;
No quiero ilusionarme pero tampoco quiero desgastarme, y mucho menos esperarte.
No quiero que me pienses ni que conozcas mis puntos débiles, no quiero mirarte de frente ni agarrarte la manos, no quiero derretirme en tus labios ni en tus párpados de ensueño, no quiero que me odies ni que me ignores, no quiero quererte ni amarte, no quiero pertenecerte, no quiero suspirarte ni llamarte a la mitad de la noche.
¿dije que no quería ilusionarme? . . . Sigo oyendo voces en mi cabeza; sigo oyendo voces... TUS VOCES.
1 comentario:
uy sano
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