Los ojos del amanecer son los únicos que puden juzgar nuestra existencia,(...) detrás del alba siempre se esconde la noche; detrás de ella, mi vida.

7 de enero de 2011

Vengan y les cuento como fue que me pasó lo que me pasó

Resulta que esta nena apareció de la nada y con su aire de prepotencia me atrapó de una, sin pensarlo dos veces; no recuerdo con exactitud qué me dijo, pero en el instante que la vi pixelada por medio de una pantalla diminuta sentí que algo me cambió adentro.

& entonces nos enrollamos y yo terminé más envideada que un putas, nada fuera de lo común; pero cuando vino, cuando vino y la vi de frente, ese día... ese día algo cogió vida propia. (dicen que el amor cuando enloquece, crece y vive)

Miren, yo no sé esa niña que me hizo, pero el 14 de julio me levanté con un tic nervioso en todo mi cuerpo, me acuerdo que me fui a bañar con el celular en la mano porque necesitaba escuchar un “hola, ya llegué, está haciendo frio, en unas horas nos vemos, chao” y no dejaba de moverme.

Me bañé, me recosté en la cama y me puse a ver televisión.

Sonó el celular.

Casi me muero.

Era ella y yo no podía creerlo, era ella y yo estaba en trance. Pero no, eso no es nada comparado con lo que pasó después cuando la vi de frente; eso es otro cuento, eso... miren, yo no sé pero yo sentí que la vida se me partió en dos.

Eran las 6.30 de la tarde y yo andaba con unos amigos por allá dizque comprando vino, cigarros y hierba pero mi mente andaba en otra dimensión, me entienden?. & se nos hizo tarde porque a las 7 todavía seguíamos por allá; la vaina fue que cuando íbamos subiendo yo dejé de ser yo, temblaba, decía babosadas y sollozaba casi llorando de la emoción.

Llegamos al aeropuerto 15 minutos tarde gracias a un trancón hijueputa que me exasperó toda la noche, pero cuando llegamos me bajé del carro corriendo, mi corazón latía tan fuerte que lo podía sentir rozando la camisa; corrí y mi respiración se aceleró al toque, no podía dejar de pensar en ella, en lo primero que le diría, en el abrazo que le daría. Todo fue cuestión de segundos, cuando me estaba acercando a las puertas de salida comencé a vacilar, dejé de correr y me inquieté horrible.

Fue espontaneo, volteé mi mirada y ahí estaba sentada sobre la maleta con sus codos sobre las rodillas, agarrándose la frente... Y ESOS OJOS, esos ojos cuando se encontraron con los míos congelaron mi mundo; miren que yo siempre creí que era una farsa eso de vivir en slow motion, pero a mí me pasó, y esa vaina que muestran en casi todas las películas románticas de la industria capitalista por excelencia, existe.

Ella tenía esa camisa de cuadros moradita, con ese pantalón pegadito blanco, su pañoleta y sus zapatos favoritos; se veía tan hermosa sentadita que todo alrededor se oscureció, yo no entiendo cómo me pude mantener de pié porque esa tembladera era cosa seria, pero cuando me encontró con su mirada el tiempo se vino abajo. Caminé despasito a su cuerpo e inmóvil, cuando al fin llegué a sus brazos, le toqué la cabeza y le dije algo como: ¿esto es real?

Nos abrazamos, nos abrazamos bien fuerte... y bueno, esa imagen retumbará en mi cabeza cada que quiera sonreír.

Ahora entienden?
Lo que me pasó no es más que físico y amor puro.

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