"Siempre fuiste mi espejo, quiere decir que para verme tenía que mirarte"
Cortázar
No quise decir nada, solo estabas tu postrada enfrente de mi carne y mi piel sublime, tu pelo no hacía más que correr alrededor de la lluvia y enredarse en el viento, ese que estimulaba al pasar de los segundos cada uno de mis pensamientos volátiles.
No quise hablar, éramos solo tu y yo en silencio, mis ojos se aguaron y recordé como por medio de noches oscuras me musitabas un te amo, un te adoro y un no me sueltes; éramos dos, dos entes detrás de las luces de la noche y encima de la luna silenciosa que nos admiraba sin parpadear.
Las nubes acogían nuestros sueños, los suspiros se los llevaba el viento así tal cual como nuestros besos a la deriva. Tus manos no eran más que garras que se adueñaban de mi piel y de mis deseos tácitos; una miel seca.
NO ME JODAS LA PUTA EXISTENCIA.
No quiero llorarte ríos quebrantados ni gritarte ecos sordos en mi garganta despedazada, la vida no es más que color de sangre inmerso en tonos opacos que se esconden en la pupila de tus ojos.
Lloré una vez más... mientras tus susurros me reclamaban un abrazo.
Ahora prefiero no mirarte.
Att: tu sombra, mi sombra (?
1 comentario:
*-*
no tengo palabras para decorte lo que sentí al leer este pedazo de texto.
Eres mi ídola!
un beso darling!
Publicar un comentario