Me levanté con una resaca tremenda, con la cabeza a punto de estallar y con las ganas y el ánimo en el puto piso. Tal cual guerrera, empapada de lodo, tierra y mugre tengo vestida el alma. (Who cares?) me preguntó la vocecita que me tragué cuando niña, la que llaman consciencia, la que llaman y nunca escucho.
Who fucking cares?
Hoy es diez de mayo y cada vez más las ganas de nada me consumen hasta los huesos, te pensé a penas me levanté de la cama, un acto reflejo por el día tan blanco y triste que se asomó a mi ventana.
Ganas de morir sobran.
Seguramente bailaré.
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