¿Quién soy yo si no estoy con vos? ¿Quién soy si tu no eres tú? ¿Quiénes somos si ya no existimos? ¿Cómo fue que andábamos siempre sin buscarnos pero sabiendo que estábamos para encontrarnos? Yo me encontré contigo. Me encontré un segundo y un tic-tac después me arrebataste / el tiempo me arrebató, mejor / la idea infantil de crecer a tu lado. Ya nada queda... Respiro y... te pienso, te pienso con la misma intensidad que el primer día que te vi. Estoy condenada, en mi pared está el hijueputa volante de la malparida fiesta que me condené contigo. Me condené y por eso te escribo, te escribo mordíendome la lengua para no envidearme tanto. Para no decir lo que me agobia, mejor... te ayudo a recordar lo que decidiste olvidar: como tus manos sobre las mías o como tu lengua delineando la comisura de mis labios, como la luna sonriéndonos en la niebla helada de esta deliciosa nevera que por fín disfruto sin tí. Porque te adoro, te adoro y si no sale el sol... si no sale el sol y el cielo está blanco y pálido, como mi piel sin tu mirada, muero. Porque es solo cuando me miras que porfin mi piel agarra color. Mis órganos se estremecen si pienso que tus ojos se deslizan sobre este papel que hoy significa mucho más.
Mierda.
"Un barquito de papel para cuando quieras viajar... o volar"
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