Ya no hay velas derretidas ni silencios incómodos a la luz de la luna, ya no hay besos vertiginosos ni ángeles sin alas, ya no hay tres, ni cuatro; el reloj dejó de correr y el tiempo se me escapa por el medio de mis yugulares empapadas de recuerdos; que haré si no te tengo a vos?
Que haré si la noche me reclama a gritos un suspiro, si ya no conjugas con mis dedos... desearía de nuevo marcarte con mis huellas tu respingada figura, que aún en las tardes más efímeras me hace delirar; el espesor de tu cara y las manchas que dejaste en mi cuerpo retumban mis oídos cuando tacho tu nombre.
Perdóname por dejarte de lado amor,
Me has acompañado por tanto que hoy prefiero ignorarte, mi futuro no está contigo; así mañana te llore a chorros, nada volverá a ser como antes.
A mis letras y su tinta
No hay comentarios:
Publicar un comentario