A veces quisiera tener un él. Una persona que incondicionalmente estuviera para mi, una persona vulnerable a mis palabras, una persona sensible a mis caricias; que rozándolo con mis pensamientos despertara sus más apasionados deseos, que me recordara por siempre; una persona que estuviera conmigo a cada momento, un él que estuviera dispuesto a vivir y sobretodo a morir por mi...
Pero lo corté, fui yo la que decidió dejarte de lado.
Si el amor fuera sencillo, si las cosas simplemente se pudieran regenerar, juro que haría hasta lo imposible por quererte como nunca; por adorarte y nunca dejarte... pero es complicado; estar dispuesto a luchar, a llorar, a resignarse y agachar la cabeza mientras la vida te pasa por encima,. Es una forma abrupta de tenerle coraje al sufrimiento...
Yo te quiero, aún.
Así no hayamos vivido cinco mil cosas cada día, muero por correr a tus brazos. No necesito escribirte poesía, lo complejo se haya en el silencio.
Necesito tus besos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario