He vuelto a intentar volver a atrás solo a recuperar lo que me hace falta, he vuelto mirar de espaldas solo para concientizarme de cuanto he corrido; lo que se me hace más arduo de admitir es que te extraño y que los tropiezos no son los mismos sin ti, a veces me siento tan vacía que el aire sofoca mis órganos, me siento tan confusa que se me duerme la piel y tan caótica que parpadeo infinitas veces con los ojos cerrados. Confieso entonces que por diminutos instantes no sé que hacer; no se para donde ir, no se si buscarte o dejarte por completo, no puedo controlarte, te sueño y me cagas el día; mis impulsos son cada vez más y más cacorros conmigo. . . Respirar y contar hasta diez es tortuoso porque siempre habrá un nueve de por medio; sí, a veces no puedo conmigo.
Mi primer intento de nada será pues, consumirme despacio en la voz di-fónica de un Cerati desvanecido, dejándome llevar por los instintos menos obtusos que se irradian de mis pensares enfermos y mis hormonas alteradas por ti.
Posdata: aún te sigo amando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario