Los ojos del amanecer son los únicos que puden juzgar nuestra existencia,(...) detrás del alba siempre se esconde la noche; detrás de ella, mi vida.

17 de enero de 2010

Sueño con telarañas ( I )

Era oscuro, y hacia frío; sin embargo no se salía de la normalidad, el colchón estaba en su lugar, y esta vez no había paredes derretidas; solo éramos dos, mi cuarto y yo.
Una noche casual, agotado, sobre mi cama sin destender, llegaste vos.
De la nada en un cerrar de ojos me agarraste por la espalda; deslizando tus brazos por mis hombros y acariciando mi espalda con tus labios, en posición fetal, detrás de mi cuerpo.
Era entendible reaccionar brusco frente a un beso anónimo; momento después mis ojos se encontraron con los tuyos y la angustia calmó, todo se sosegó.
Recuerdo, mis órganos colapsando mientras sonreías, con una precisión casi matemática; como una medialuna húmeda, empeñada en explorar latidos inigualables por la piel.
Tus mejillas partidas en dos, como dos balas, abortadoras de lágrimas; rosa, como tus labios, mi enfermedad crónica terminal.
Los huecos de tus pómulos, la sonrisa indeleble; tus labios, esbeltos, delicados desde arriba, promiscuos desde abajo. Suaves y dulces.
Sensibles al tacto, el mío.
Tímidos y precoces se adueñaron de mi cuerpo.

Subo a la luna y le doy la vuelta al cielo dos veces.
Cómo te llamas?; Camila, levantando la mitad del labio medio centímetro y con acento en la i.
Caí en cuenta, y estoy enamorada de ti.
Pensé que no me ibas a llamar; el desasosiego, los suspiros gigantes y el tono del celular a las 2 de la mañana.
Despierta,
Respira.

Volví en si, parpadee y tus labios se depositaron en los míos he hicieron de la suya; el hormigueo fue abundante, mis manos en tu cuello, recostados al borde de la cama.
Tus manos, esbeltas por mi pecho y luego por mi espalda... debajo de la tela, un mordisco tierno, y un beso lento.

Recompensa mis sentidos.

Cinco botones, y escalofríos en cadena, el siguiente, más tenaz que el anterior; la blusa por encima de los hombros, la piel de gallina; tus pechos sobre el mío.
Los labios juntos, participes de un mismo cuerpo.
Sube la temperatura, espaldas desnudas.
Una mano en tu nuca, la otra en tu cintura.
Mis labios en los tuyos, en tu oreja, en tu cuello, tu pecho, tu abdomen, tu ombligo.
Imágenes sin censura, un segundo; medio.
Sábanas blancas.

Piernas conjugadas, sudores diminutos.
Sonrisas, como de película… susurros.
Devuelta a la cama, volver.
Sentada en mis piernas, sin perder el contacto visual. 90 grados; y los labios perfectos que chillan por mi sabor.
Los quiero, te quiero.
Perfectos, delgados en la punta, precisos para atraparme en lo mas recóndito de mi ser; y los suficientemente gruesos abajo, para acariciarme y satisfacerme por completo.
El pelo cae por los hombros;
Tus manos suavizan el golpe.
Mis labios, mis ojos.
Éramos dos, éramos uno.

Mi vida se eleva, y las partículas de mi alma se disuelven en tus ojos.
Los que alguna vez fueron míos.
Caes de nuevo y en mis brazos te acomodas; es madrugada, la noche se fue lenta.
Tus piernas detrás de mis manos, sonidos inquietantes.

Se me corta la respiración
Lo,
Todo disminuye.
Se recoge, se expulsa, y frena.
Ta!.

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