Los ojos del amanecer son los únicos que puden juzgar nuestra existencia,(...) detrás del alba siempre se esconde la noche; detrás de ella, mi vida.

15 de enero de 2010

Sin título

Las pupilas se me secan, cada vez que escucho tu violín
Esa nota, Re.
Tiembla tu huella digital y mi garganta se retuerce una y otra vez
Empiezas a cantar, y mi piel se eriza por olas rotatorias, cada no-se-cuantos segundos, mi vida se paraliza y el aire se me frena en los pulmones, dándome esa sensación de llenura que solo tu despiertas en mi cuerpo,
Paso saliva y el mundo me cae encima, los tres elefantes halan de mis pies, mientras tu, con tu cuerpo me atrapas en el mismo ambiente de ayer, sentado en mi cama; mirándote, intentas excitar los glóbulos de mi sangre, las moléculas de mi metabolismo, y las células de mis glándulas sexuales; los deseos que te acorralan y que apuñalan cada vez que me vez sudar.
Tu vestido cae, solo.
Mi vida también, cae, sola.
Y estamos solos; siempre fuimos un par de extraños que jugaron a quererse alguna noche, y ahora, lo hacen seguido. Como adictos al amor, adictos a la fusión y a las fragancias de sexo en la ropa.
Tu piel erizada, mi mente excitada; tus labios, tu lengua, tus dientes.

Y ahora estoy despierto, y aún no me has llamado

1 comentario:

:MMC: dijo...

Siénteme... siente más mierda.