Los ojos del amanecer son los únicos que puden juzgar nuestra existencia,(...) detrás del alba siempre se esconde la noche; detrás de ella, mi vida.

18 de enero de 2010

Un carrito ruso en una montaña colombiana; Venezuela se quedó detrás y yo ahora me indigesto con trululú

Aguanto la respiración antes de poner play, cuento hasta tres en silencio para dejar que el tiempo me absorba con cautela, entrecierro las pestañas y me dejo llevar por tu voz.

PLAY. Suspiras; me cortas el aire, tiemblo y cuando por fin rozas tu lengua con el paladar, me estremezco. Me guardo bien atrás las pupilas dejándome alterar por cada centímetro cúbico de aire que botaste al exhalar de esa forma; recuerdas? Eres tan nociva que me brotaste la piel.

Un “buenos días Marta” sale de tus labios e imagino a oscuras como desglosas cada palabra con tus dientes; se me desgarra de a pocos la imaginación y mientras respiro pausadamente, disfruto las vibraciones que me genera tu seseo inconcluso. “JA, perdona por no contestarte anoche” y empiezo a bajar.

El tono de tu voz provoca en mí un colapso de emociones; moriría por odiarte en esas milésimas-de-segundo que guardas silencio, odiarte con amor, aborrecerte sin rabia; sí, quiero devolverte con intensidad los shocks eléctricos que me produce tu inconstancia.

“lo que pasa es que...” y tiemblo, tiemblo con prudencia de mi misma, tiemblo con los ojos cerrados y con una incertidumbre que me tortura a gotas; paso saliva, suspiro y pausas tu voz... me desespero, abro los ojos y siento al tiempo efímero. ¿dónde mierdas estás? “como tenía el teléfono (...)…”

Suspiras. Vuelves a hacerlo; me derrites y cuidándote de ti misma me incitas a pestañear lento, entrecierro los párpados y siento como cada silaba que danza en tu lengua se desliza dentro de mi cabeza por en medio de la piel.

“Entonces ahí todo se complicó. . . Soñé contigo” ecos inmensos me abrumaron a tal punto de asfixiarme para mis adentros, me inquieté, me inquietaste.

“no te molestes conmigo”

Un minuto cinco segundos y me ablandaste, me derretí, me envenenaste.

_________________
PS: no esperes más de mí.

No hay comentarios: