Jueputa tengo diarrea de amor.
Y es que me sale por el culo cuando te pienso, te soy sincera, he llorado un guevo por ti (si guevo con g), por tu recuerdo, por lo que me mostraste en un comienzo, por esas ganas tan cerdas parcera, esas ganas que me consumen, ganas de ti perra, ganas de un beso tuyo de una caricia tuya de tus manos haciendo obra con mi cuerpo, te extraño pendeja, pendeja de mierda. Te extraño un guevo y quiero que vuelvas a mí, que vuelvas a mi cama para así poder desnudarte bien despacito, oigamos balkan beat box mientras te ayudo a gemir, para que gimas con ritmo o mejor no, mejor tú solo quédate ahí donde estás, parada en la mismísima nada y mírame bien, mira como sollozo y como lloro por las pequeñeces que me diste, esas putisimas miradas que me enamoraron hasta el fondo… porque sí, me enamoré, me enamoré y te idealicé; cree una imagen literaria de lo que me mostraste, de esas facetas tan hermosas que ahora ya no existen y se consumieron al borde porque sé que ahora tus energías se concentran en alguien más. Dime, te arrastra como yo? Seguramente no, y seguramente por eso estás con el. Ojalá sea un él, porque si es un ella me destrozaría por dentro, ojalá sea un él y sea bien frío, ojalá y que a él no le den ganas de acompañarte a tu casa o de ir a recogerte, ojalá y él no se vaya hasta tu universidad a robarte una hora de tu tiempo, ojalá y nunca te diga que te quiere y que nunca te escriba con tanta fluidez como lo estoy haciendo yo.
Ojalá, ojalá y se te acabe el agua, ojalá se te seque la garganta y me pienses cuando eso pase, ojalá y te den ganas de volver a mis brazos, de volver a mis caricias y de regalarme más noches bajo la luna que a veces nos sonríe. Porque ella es muy puta y le sonríe a todo el mundo. Ojalá este abismo me absorba hasta los huesos y no me deje respirar jamás, porque cada que exhalo salen de mis labios esas letras que tanto te joden, salen como balazos incrustados en mi piel las iniciales de tu nombre y caer y caer. Así te llamas, y caer.
Porque sigo cayendo hijueputa, sigo cayendo y no toco fondo, quiero ya un piso estable, así esté sucio y maloliente, así sea ese puto hueco que inventaste una vez, para alguien más, para esconderte detrás de una calle derretida, para que me vuelva al alma tu recuerdo y solo por un mísero instante vuelvas a decir esas palabras cerquitica a mi boca para nunca olvidar, para nunca desfallecer… para estar, para seguir. Esas palabras que se tropezaron con mis dientes y desbarataron mi vida. Esas ocho letricas que tanto me torturan hoy: te quiero.
Y es que me sale por el culo cuando te pienso, te soy sincera, he llorado un guevo por ti (si guevo con g), por tu recuerdo, por lo que me mostraste en un comienzo, por esas ganas tan cerdas parcera, esas ganas que me consumen, ganas de ti perra, ganas de un beso tuyo de una caricia tuya de tus manos haciendo obra con mi cuerpo, te extraño pendeja, pendeja de mierda. Te extraño un guevo y quiero que vuelvas a mí, que vuelvas a mi cama para así poder desnudarte bien despacito, oigamos balkan beat box mientras te ayudo a gemir, para que gimas con ritmo o mejor no, mejor tú solo quédate ahí donde estás, parada en la mismísima nada y mírame bien, mira como sollozo y como lloro por las pequeñeces que me diste, esas putisimas miradas que me enamoraron hasta el fondo… porque sí, me enamoré, me enamoré y te idealicé; cree una imagen literaria de lo que me mostraste, de esas facetas tan hermosas que ahora ya no existen y se consumieron al borde porque sé que ahora tus energías se concentran en alguien más. Dime, te arrastra como yo? Seguramente no, y seguramente por eso estás con el. Ojalá sea un él, porque si es un ella me destrozaría por dentro, ojalá sea un él y sea bien frío, ojalá y que a él no le den ganas de acompañarte a tu casa o de ir a recogerte, ojalá y él no se vaya hasta tu universidad a robarte una hora de tu tiempo, ojalá y nunca te diga que te quiere y que nunca te escriba con tanta fluidez como lo estoy haciendo yo.
Ojalá, ojalá y se te acabe el agua, ojalá se te seque la garganta y me pienses cuando eso pase, ojalá y te den ganas de volver a mis brazos, de volver a mis caricias y de regalarme más noches bajo la luna que a veces nos sonríe. Porque ella es muy puta y le sonríe a todo el mundo. Ojalá este abismo me absorba hasta los huesos y no me deje respirar jamás, porque cada que exhalo salen de mis labios esas letras que tanto te joden, salen como balazos incrustados en mi piel las iniciales de tu nombre y caer y caer. Así te llamas, y caer.
Porque sigo cayendo hijueputa, sigo cayendo y no toco fondo, quiero ya un piso estable, así esté sucio y maloliente, así sea ese puto hueco que inventaste una vez, para alguien más, para esconderte detrás de una calle derretida, para que me vuelva al alma tu recuerdo y solo por un mísero instante vuelvas a decir esas palabras cerquitica a mi boca para nunca olvidar, para nunca desfallecer… para estar, para seguir. Esas palabras que se tropezaron con mis dientes y desbarataron mi vida. Esas ocho letricas que tanto me torturan hoy: te quiero.
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